Insulto Bañero, a pedido de SIL

Contexto

Siesta de un día martes de febrero, final de  2ª quincena, 15 hs aprox. Caluroso, algunas nubes. Lugar, cualquier playa de Entre Ríos (Colon), Carlos Paz (Fantasio) o Rosario (La fluvial). Concurrencia de gente: pocos, muy pocos.

Puesto de Bañero o Guarda Costas: Silla playera, con algún rastro de oxido, sombrilla de Coca, con el logo viejo.

Protagonistas

Bañero o Guardacostas maduro: Hombre de unos 40 años, bronceado hecho carne y a más no poder, gafas de sol amplias estilo Baywach, short bien cortitos de color rojo desteñido (casi rosado), musculosa de mismo color, que deja a entrever sus velludos hombros, silbato ajetreado picado en la boquilla. Pelado.

Pibe banana: Joven de 18 años, físico entallado, cabellos rubios, sonrisa de dientes grandes, levemente asomados hacia fuera de la boca. Collar de cuernos, miles de cintitas en las muñecas y como tres tobilleras, bermudas largas (estilo floreadas). Sueño de verano: delirios de surf, él quiere montar la ola mas peligrosa del lugar… en el Fantasio… pif…

Situación

En busca de esa ola, Pibe banana ingresa a zona prohibida. Bañero maduro, comiendo un chori toca silbato (el aire sale por el costado y  suena más parecido a una fuga de gas que a un silbatazo). Pibe banana muestra pulgar en alza, y dice a lo lejos con sonrisa equina, “Sta fácil me voy a mover viejo bobo”. Bañero Maduro asiente serio y a regañadientes larga por lo bajo, “No me haga corre pibe, que el chori se me enfría el chori”

10 min. después…

Pibe banana aprovecha distracción de guardacostas, que se mantenía ocupado en un juego de solitario, e ingresa nuevamente a zona de banderín rojo, y en eso que avanza pisa una botella de termidor rota. El corte lo paraliza y Pibe banana es vencido por las mansas aguas, lanza antes de la inconciencia un grito desgarrador “viejo lobooooo, sálvame, culiaaaaaa” (lo ultimo solo será si es en el fantasio).

Bañero maduro, que tenía el MP3 puesto escuchando éxitos de Palito Ortega y Jhonny Tolengo, escucha a Pibe banana y sale disparado del puesto. Se tropieza con las ojotas, se levanta y corre a toda velocidad mientras queda en el aire el siguiente insulto:

“Hijo de puta, pendejo del diablo. Ay ay esta arena esta mas caliente que la mierda, ay ay. Faaaa, que pesadazo  me cayó ese chori la puta madre…”

A todo esto hasta que bañero maduro llegó a la costa, Pibe banana ya había sido salvado por un grupo de boy scout que pasaban por el lugar, que  le dieron respiración boca en boca, lo curaron del pie, le enseñaron las constelaciones y le marcaron las coordenadas para volver a casa.

Saludos, Caminos.

2 comentarios

  1. el bañero estaba de faaaaaaaaaaaaaaaassssssssooooooooooooooo

  2. caminos:
    el insulto logra reflejar lo que yo queria transmitir puteando a esos que se hacen los bananas cuando en realidad solo son unos pobres loser incinerados por el sol del verano.

    pero por otro lado le digo que el pueblo lo aclama, largue la seccion de caras…

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