La vida esta llena de situaciones que son incomodas y difíciles de sobrellevar. Momentos en donde los segundos se convierten en horas y en donde uno desearía desaparecer instantáneamente o que la tierra en acto compasivo, nos chupe y saque de escena.
Por supuesto que lo que para algunos es una situación embarazosa, a otros los tiene sin cuidado.
No obstante hay situaciones, en donde por lo general la mayoría podría sudar una gota, a saber:
· Casa de suegros, primera visita. Un apetitoso y a la vez pecaminoso locro humeante se encuentra al centro de la mesa. Además del estrés de cuidar las más insignificantes expresiones verbales y no verbales, se suma el hecho de haber aceptado en tres ocasiones repetirse el plato, a esa altura ya satánico.
Tanta presión y tantos estímulos intestinales, generan en vos unas ganas incontenibles de ir al baño y huir por el mismísimo inodoro.
Que cosa terrible ese momento, que encrucijada angustiante de la vida. Vos sabes bien que en todo el transcurso de la cena te fuiste transformando en una bomba atómica a punto de estallar. Una cámara de pedos se alborotan en tú vientre violentándolo al extremo de lo incontrolable.
Primero buscas posiciones que por momentos acallan a la bestia, pero rápidamente todo vuelve al punto de ebullición. Sabes además que un butano en ese momento sería como arrojar nafta a la hoguera. Te imaginas la figura de ese pedo botonazo, que se erige desde abajo de la silla y que cobra vida para terminar con tú dignidad en ese momento puesta en jaque.
No podes más y preguntas por lo bajo: “Discúlpame mi amor, el baño?”… Y ella te responde como si tuviera un megáfono por boca: “el baño?….!!!! Si amor la segunda puerta a la derecha” Un rojo delatante pinta tu cara, te levantas y pasas con disimulada cautela al tan postergado tocador.
Y vine lo más difícil. Lo que hasta ese momento era un coro de voces en la mesa, justo cuando tomas posesión del trono y te dispones a acabar con el sufrimiento, un sepulcral silencio invade toda la casa. No lo podes creer!!! Un mínimo sonido flatulento sería detectado por todos. Sudor, sudor y más sudor.
En fin luego de un trabajo de ingeniería logras evacuar todo sin el menor ruido posible. Volves en si, agua fría en la cara, y cuando abrís la puerta del baño PUM!!! te chocas con la cara de tú suegro que había hecho vigilia afuera todo el tiempo y que ingresa raudamente casi expulsándote del cuarto. Mala suerte de nuevo. Las advertencias no tuvieron lugar y para colmo de males te olvidaste de usar el glade toque. FIN
Pues bien, espero puedan comentarme algunas de sus situaciones más incomodas, de seguro algunos habremos pasado por ellas.
Nota final: Ya se viene la sección Caras a pedido de SIL.
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verguenza: de chico , meti la pata en la puerta del 31 camino a saldan, pero con el problema q iba sentado en el ultimo asiento, por lo que tuve que contorsionarme mientras la puerta apretaba mi pie, tocar el timbre y esperar en una posicion bastante incomoda.
El colectivero, obviamente, se reia.-